Viajar en metro..

Hoy hacía un día de esos grises y lluviosos, de color industrial, de esos que te hacen sentirte cómodo si los ves detrás de un cristal y te causan pereza al pensar en el momento de salir al frío.
Había hecho un examen, medio de arquitectura, medio de materiales de construcción, pero que no tiene nada que ver con nada de esto a la vez, y estaba bastante harto. La profesora de francés desvariaba poniendo unos vídeos de un telediario en un portátil y yo me moría de hambre, así que en cuanto se ha dado la vuelta, he recogido sigiloso mis cosas y me he escapado como hacen los pumas, para venirme a comer a mi casa, ¡Jolín!
Metro. Ir sólo en metro durante casi una hora puede resultar peligroso. Pasas por distintas fases. Primero viene la fase hiena atenta. Es una fase que se caracteriza básicamente por que se te abren los ojos como a los buhos y vas mirando entretenidísimo a todo el mundo subir y bajar, escuchas alguna conversación... es genial. Pero cuando ya has pasado la parada tropecientos-dos (Vallcarca o por ahí) empieza a invadirte el sueño y la fatiga. (Segunda fase)El tracatá del tren se vuelve una cómoda mecedora y no soportas ni tu cabeza recta, que va girando a ritmo de las curvas: derecha, cabeza a la derecha; izquierda, cabeza a la izquierda.
Hay personas que asocian esta etapa con fases de conexión metafísica con la naturaleza, pero están equivocados: es simple y llanamente un intento frustrado de dormir.
Minutos más, entras en la fase de la filosofia, (¿la tres?) los juicios, el tarot, el futuro, el amor, el peinado, la moda, lo profundo de la vida, lo verde que es el mar y lo azul que es el césped... ¿O era al revés? Estar sólo durante tanto tiempo empieza a tener consecuencias graves sobre tu salud mental. ¿Cuántos botones tenía el pantalón que me ponía cuando tenía 5 años? ¿Ese chico no se parece a ese otro que... como se llamaba? Tengo que ir al super cuando llegue. Que fuerte lo que me ha dicho hoy.... ¿Porqué lo habra hecho? ¿Dios existe? ¿Me está mirando ese tio de 50 años? ¿Se está tocando? Creo que tengo descolocados los mechones del flequillo. Am no, espera, que ese reflejo en la ventana no soy yo....
De repente todo el mundo se calla.Tu mundo interior se perturba violentamente. No estoy seguro, pero creo que he leido que grupos de japoneses pagan por venir a vivir esto en persona: Se contienen las respiraciones. Se oyen latir todos los corazones. Aumentan los empujones. Cada milímetro cuenta. Cada persona se comprime al máximo y se recubre buenamente como puede: con la carpeta de la uni, el bolso, la mochila, la bolsa del trabajo, un niño pequeño, un caniche rosa, cualquier cosa sirve: Estamos en Sagrada Familia: ESTAAAMPIDA! El tren se mueve ligeramente, te piden y pides perdón mil veces, y tras un frío pitido arbitrario (da igual si queda gente en el tren que ya nunca podrá volver a su casa, ni ver a su familia) el tren contínua su marcha habitual no si antes cortar aplastadas a dos personas al cerrar las puertas. Cogen sus piernas y brazos amputados y los lanzan de nuevo a las vías.
''Rato a'', empiezas a preguntarte cuánto tiempo llevas aquí metido. Con un poquito de suerte la luz del sol comienza a darte potente y deslumbrante a los ojos mientras subes despacito las escaleras automáticas: te quieres morir. Tienes el estómago revuelto y una apatía brutal. Entonces llegas a casa, con ganas de meterte en la cama y no salir en un mes.
Es justo en este momento de crisis aguda y de ausencia de energía cuando tu abuela viene corriendo y gritando, instándote a comer cocidos varios. Uf. Le das largas como buenamente puedes, pero no sirve de nada. Te sientas a pelearte con un hirviente plato de lentejas. Que cruel es la vida.
He comido en diez minutos y me he vuelto a ir que tenía más clases, más cerca eso sí... ahora me pienso tomar la tarde libre... a no hacer nada. A dedicarme tiempo a mí mismo. Ale ¿No creéis que me lo merezco?
Histerias, neuras, impaciencia, necesidades, deseos, sueños, invenciones, y a veces... amor.