Agradecimientos
Agradecemos la labor de las siguientes personas (Algunos nombres y hechos pueden se deformados con fines artísticos):
- A Úrsula Bueno: Por su incansable labor de investigación sobre el cadáver de Pablo. Por entender, respetar, y valorar cada una de las cosas que encontró dentro de él. Por amar a un cadáver, que solo podía responder muerte y lanzar gusanos por la boca.
- A Bibiana Fernández: Por superar todas las barreras que este mundo puede interponer. Por saltar por encima de lo que no se puede saltar. Por abrir con un machete esta mente arrugada. Por enseñarme a creer en los sentimientos de las personas. Por ayudarme a apreciar los detalles. Porque tú me has convertido en una persona. Te crees que yo te sirvo de inspiración, pero solo me he convertido en una versión inferior de la persona que eres tú.
- A John Castellón: Siempre he sentido por ti una mezcla entre asombro, fascinación, y admiración, por como una persona puede realmente aceptarse al cien por cien a sí misma. Por contagiarme esa fuerza en la vida que tú llevas en ti. Por hacerme creer que quererme a mí mismo no era ningún delito. Por enseñarme a luchar, y a sacar los dientes si hiciera falta.
- A Kavier Gatos: Por mandarme un flotador que evito que me hundiera en medio del océano, un flotador en forma de SMS. Por apostar en mí. Por creer en mí. Porque supiste donde buscar, y supiste encontrar. Por confiar en mi aún cuando es evidente que no se puede. Por ser amigo de un Judas, eso nunca te importó. Porque me has regalado la vida que tengo hoy. Porque eres la base en la que todo cobra sentido. El génesis del Pablo en sociedad. Por hacerme volver a creer en la amistad. Mejor, por enseñarme lo que es la Amistad. Por abrirme las puertas de tu vida… Con todo lo que implica abrir las puertas a un indeseable como yo.
- A la musa de Dario: Por explicarme como el rencor, no sirve para nada.
- Al amigo muerto victorioso: por decirme “tú no eres como la gente piensa”. Una frase que marcó y dio energía a toda mi adolescencia. Por devolverme al género humano en los tiempos en que era una bestia. Por seguir saludándome en lugar de golpearme, que es lo que haría cualquier persona en tu lugar.
- A mi génesis materno: por escucharme durante años. Por tomarte la molestia de entender, entender sea lo que sea.
- A Perla: Por demostrarme que todos somos humanos, antes que estudiantes, obreros, ricos, pobres, gays, bomberos, políticos, todos somos personas. Su amor universal todavía hoy me impresiona.
- A Björk Boy: Gracias a ti volví a creer en que todos tenemos nuestra media naranja. Existen las personas con las que valdría la pena compartir el resto de la vida.
- A la chica del pantalón con un agujero: Por no dejarme meter el dedo por él. Por enseñarme el encanto que tiene el estar completamente loco.
- A Manu Amor: Por mezclar genialmente racismo, xenofobia y homofobia, para rechazarme sistemáticamente. Aprendí gracias a ti a valorar a las personas que de verdad importan.
Y en fin, serán muchos más, que se me quedan en el tintero, pero sabéis qué? Son demasiadas personas, ya que he aprendido a aprender de todo el mundo, incluso de los enemigos. Aprendí a aprovecharles. Muchos más debería incluir en mi lista, pero estos son los que colaboraron en la construcción del Pablo que hoy se sienta por primera vez a escribir delante de su portátil.
Me parece genial tomarse un rato y dar las gracias a tanta gente que nos ayuda en nuestra vida a veces sin darse cuenta. Es injusto que personas pasen inadvertidas por nuestro lado. Perfecto también que aprendas de cada una de tus experiencias, de tus amigos y hasta de la gente que no vale la pena para no convertirte en un ser como ellos.
Gracias a tí también por hacerme pensar.