Hablemos de algo... material
El verano. Esta estación del año ridícula en la que todos nos vestimos como si estuvieramos viviendo en el caribe. Donde la vida se pausa. Donde nos creemos tener mucho estilo, pero luego nos vamos a un apartamento cutre en la playa, y si nos lo presta un familiar mejor.
Donde dormir se vuelve una ''odisea'', si no tiene uno recursos tecnológicos.
Un verano largo, desde junio hasta septiembre. Tiempo para ir a la playa, para salir con los amigos, para estudiar, para lo que tu quieras, pero tanto tanto tiempo, que tambien queda tiempo para aburrirte, para llorar, para desesperarte tirado en el suelo, sudando con un pantalon minusculo que te da risa.
Es en el verano cuando uno desempolva algún libro que abandoné
en la mitad por culpa de los exámenes.
Los chicos que en el invierno me llaman Maricón, ahora van al salón de
belleza a depilarse las piernas. Compran un bañador hawaiano con muchas flores. Unas camisetas surferas con colores muy chillones. Chanclas atadas al dedo, también con mucho floripondio. Unas gafas de sol enormes, imitación de las de Dior. Parece que acaban de salir de un video de Dragostea Dintei. Cruzan la línea de la homosexualidad en su propia imagen. Pero dentro de su violencia y su ignorancia.
Y las chicas, ¿Qué voy a decir de lo abusurdo de la vestimenta de las chicas? Las chicas visten, en su mayoria, de un modo ridiculo todo el año. No se definen. La moda de la calle no sabe si rescatar a los 80, a los 60, o si vestir a las zara-adictas como folcloricas sevillanas, vestirlas como si fuesen a visitar un safari o disfrazarlas de supervivientes de una catástrofe nuclear. Que dilema. Salvese quien pueda y me meto yo el primero.
Luego tenemos el tema de las toallas de playa. Has ido al salón de belleza. Te has gastado 20€ en que te depilen las piernas, llevas dos semanas en los rayos UVA, has ido a teñirte el pelo. Te has comprado un bañador de 50€, unas chanclas carísimas. Y te vienes a la playa con tu toalla de espinete, o de spiderman. Porfavor. Vamos a mirar las cosas con tranquilidad. Coño comprad toallas a juego con el bañador, no es tan difícil y no viene ya por 30€ más o menos.
Y después estamos las personas como yo, que no sabemos que hacer, que no encontramos ropa acorde, o si la encontramos no tenemos dinero para comprarla. Estos son los individuos mas patéticos. Suerte para nosotros y que nos pillen confesados.
Para las ratas de biblioteca, los marginados sociales, los que recuperan en septiembre, y otras personas que no podran tener vacaciones, y a los que
la sociedad separara de ella como leprosos, ánimo, soledad. Ahora la gente va y viene. Vacaciones. Escapadas. Tus amigos no van a esperar a que salgas de la biblioteca. Soledad exponencial en verano. Peligro de depresión por calentura. Cuidado con estudiar bajo el sol, o bajo la ausencia de conversación, o ante el vacio en casa ante familiares en Benidorm. A uno le puede estallar el cerebro, luego a mama le costara mucho sacar los restos de la moqueta.
Uno siempre tiene esperanzas antes el comienzo del verano. Piensa que lo pasará bien. A mi me pasa. Que idiota. Año tras año igual. ''Esta vez será diferente'' Y una mierda! Pero bueno. Nunca esta mal ser pesimista tampoco. Porque lo peor que le puede pasar a un pesimista crónico es intentar creer en el optimismo. Deja de intentarlo.
Qué raro que es el mundo. Que contradictorio todo. El verano es la gran lupa de estas contradicciones. No soportas a tus padres pero te vas con ellos a un apartamento de 70m2., quince días. Ala Madrileños atascando las autovias del levante. Pero que cutres que somos por dios.
Todos en el coche, mamá, papá, los niños, la abuela, la pecera y el perro, Una sombrilla y algo de ropa. Una visa para aplazar las compras y pagarlas luego en el invierno. Ocho horas de Madrid a Denia. Anda. Ahora no hay sitio en la playa. !Niño no me salpiques arena! !he venido a descansar!
¿Cómo que mi reserva no sale en el ordenador?
Luego llega septiembre, el mes de las depresiones post-vacaciones. El mes en el que uno vuelve y ve la mierda que es su vida. Pero de eso ya hablaremos después, porque yo cumplo años en septiembre.
Histerias, neuras, impaciencia, necesidades, deseos, sueños, invenciones, y a veces... amor.
lady macbeth dijo
Pero hombre, que mal te veo, parece que te pesan los años y la vida en general. No pienses eso, "pos así somos los españolitos de a pie"!!, pero y qué?.
Cada uno puede ser feliz a su manera, aunque, entre tu y yo, lo de la toalla de Espinete debería estar prohibido. Saludos
3 Junio 2005 | 02:48 PM